
El miedo intenso y prolongado los deprimía (a los creyentes) y creaba en ellos un estado de impresionabilidad muy intensificada. En este estado se inclinaban a aceptar sin discutir los pronunciamientos teológicos del predicador.
-Aldous Huxley
Un mundo feliz (publicado en el año de 1932) es una novela de ficción de Aldous Huxley, dicho título está inspirado en la obra de William Shakespeare La tempestad, el próximo fragmento se ubica en el acto V:
¡Oh qué maravilla!
¡Cuántas criaturas bellas hay aquí!
¡Cuán bella es la humanidad!
¡Oh mundo feliz,
en el que vive gente así!
Seguramente Shakespeare con la escritura del acto anterior quiso satanizar y satirizar la Revolución Industria con todos sus males que acarrea. Vaticinando y en forma de sarcasmo se puede decir lo siguiente:
¡Oh qué opulencia!
¡Cuánta criatura bella y estúpida!
¡Cuán miserable es la humanidad!
¡Oh ¿mundo feliz?,
en el que vive gente así!
La globalización ha triunfado -quizás Marx diría: con esta civilización se marca el fin de la Historia- y ya no evolucionará más. La sociedad exhibe por primera vez signos saludables en todos sus rubros, los avances tecnológicos presentan avances sobresalientes para concebir una realización plena de la especie humana y la guerra ha sido rebasada para darle paso a la anhelada paz que por siglos se había buscado.
¡Cuánta criatura bella y estúpida!
¡Cuán miserable es la humanidad!
¡Oh ¿mundo feliz?,
en el que vive gente así!
La globalización ha triunfado -quizás Marx diría: con esta civilización se marca el fin de la Historia- y ya no evolucionará más. La sociedad exhibe por primera vez signos saludables en todos sus rubros, los avances tecnológicos presentan avances sobresalientes para concebir una realización plena de la especie humana y la guerra ha sido rebasada para darle paso a la anhelada paz que por siglos se había buscado.
El hedonismo sale ganado con esta sociedad, por fin se consiguió la felicidad absoluta y ¿cómo es que se consigue esta felicidad? El desarrollo de tecnología reproductiva, cultivos humanos y por la hipnopedia, son algunas de las bases de la sociedad establecida en Un mundo feliz; sin embargo, presenta un desmoronamiento de la vida primaria y esencial como todos nosotros la conocemos, ya que elimina el núcleo familiar, no existe la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la religión y la vida. Con lo anterior nos preguntamos: ¿cómo es que actuó el conductismo en esta sociedad y qué papel juega el existencialismo, si es que existe?
La novela maneja una sociedad regida bajo el sistema de castas (como lo hace la religión hindú) donde se hace notar muy claramente el estatus social; en la casta superior están los Alfas (burguesía, según la teoría marxista) que requieren mayor inteligencia porque en ellos caen las decisiones políticas, económicas y sociales, y en la casta inferior están los Epsilones (proletariado, según la teoría marxista) que son los que realizan el trabajo arduo y duro. Sin embargo, todas las castas (Alfas, Betas, Gammas, Deltas y Epsilones) son felices, porque desde su misma concepción, los embriones han sido conducidos y acondicionados para que todas sus necesidades estén satisfechas, porque de lo contrario al sentir un malestar existencial el Estado les otorgaría el soma que es una droga que actúa de manera de anestesia para tranquilizar a la persona afectada y sienta una felicidad absurda.
El mundo ha eliminado la pobreza, la inseguridad, la guerra y la infelicidad; en cambio ha adquirido un sistema semi-religioso basado en la creciente industrialización (capitalista) que acelera la producción en cadena al optimizar el esfuerzo y los recursos materiales, este sistema es el que inventa el celebre Henry Ford.
La historia tiene dos personajes principales: Bernard Marx y Lenina Crowne. El primer personaje hace alusión a Marx ya que tiene conciencia de clase y crítica al sistema, a cambio de esta conciencia, se da cuenta de su existencia y con su pensamiento contradice a Descartes “existo en primer lugar y luego pienso”, y así, se vuelve un hombre concreto: nace, sufre y muere; el segundo personaje encarna a Lenin porque está feliz de contribuir al sistema sin cuestionarlo diría el dictador ruso: “es una perfecta ciudadana”. Los personaje se contraponen por sus diferentes mentalidades; Lenina es conformista y personifica a la sociedad perfecta de Un mundo feliz; mientras Bernand se siente inseguro de sí mismo al rechazar a la sociedad en la que está instalado.
La intriga de la novela es cuando Bernard y Lenina hacen un viaje a Malpaís (es una reserva de una sociedad antigua); éstos conocen a John, y Lenina queda horrorizada por la sociedad escuálida; sin embargo, Marx queda fascinado por haber conocido en ese lugar las obras de Shekespeare, autor desconocido en el “perfecto mundo”. Bernard decide llevar a Linda (madre de John) y a John a Londres, por este acto subversivo Marx es condenado a exiliarse en una isla “oscura” diseñada para los Alfas que desacatan las normas establecidas y no están satisfechos con su vida; en dicha isla vive en la completa soledad como inadaptado social con sus semejantes. Por otro lado, John se va de Londres porque ataca a Lenina, encuentra una faro en Londres donde decide vivir como ermitaño, pero se vuelve una celebridad al descubrirse un video auto flagelándose (es considerado por este acontecimiento como un animal en cautiverio) por lo que la prensa lo atiborra de paparazzi, hastiado por la sociedad decide suicidarse.
En la trama de la ¿ficción? se oponen dos temas importantes; por una parte, es asegurar la felicidad universal por medio de la manipulación, por la poca elección y expresión (en todos sus ámbitos), supresión de la intelectualidad de la clase media (utilizando terminología marxista) y por la inexpresión emocional, todo lo anterior conducido por un Estado totalitario y opresor; y por la otra, existe una ausencia de felicidad al suprimir la intelectualidad, las emociones y la libertad ya que Bernand no puede suprimir las convicciones mencionadas.
Huxley se opone al sistema socialista y capitalista por igual, ya que ataca la liberación sexual, la libertad mental y física cuartada, la libertad de expresión, el uso de comerciales publicitarios, el gobierno totalitario y el uso y exceso de la ciencia para manipular la vida humana, en pocas palabras está en contra del consumismo que en la actualidad ha llevado a Estados Unidos a una recesión económica que desembocará en crisis y del socialismo que es un Estado opresor que pretende eliminar el pensamiento plural y la religión tan necesaria para una armonía moral en el hombre.
Los griegos lo anticiparon hace 2 200 años, aproximadamente: la dualidad tan necesaria como indispensable: cómo puedes tener felicidad sin haber experimentado el sufrimiento, de la misma manera el frío y el calor o lo bueno y lo malo; Un mundo feliz es una ficción que ahora es realidad –si viviera Huxley no escribiría una novela de ficción sino un ensayo de crítica social– y que nuestra existencia ha sido reducida a la nada, decir nada es mucho, por la constante inhibición de la mente por los medios masivos de comunicación que hacen a las personas consumistas de sí mismas.
El existencialismo actúa por sí mismo, no se niega, sin embargo, se trasforma como eje rector de la moral y moralidad del individuo (en la novela esta actitud la encarna Bernard); un feliz mundo es más que un mundo miserable regido por la abominable especie humana, conducida –según el gobierno por la evolución constante de la humanidad. La evolución es conducida (se aplica el término conductismo) a la perfección del ser, tomando como base la imperfección biológica, postura opuesta al existencialismo: su religiosidad, que no puede prescindir de ella el individuo en este momento crucial de la historia, se la otorga al Estado; su nacimiento manipulado; su conciencia extinta; y su muerte –diría Miguel de Unanumo– reducida al olvido de lo no trascendental.